Nos encantan los jardines clásicos, los de estilo inglés o con plantas autóctonas de cada lugar y con muchas especies diferentes, pero compatibles entre sí, que enriquezcan no solo el entorno, sino también el ecosistema. Amamos la flora y nos encanta respetarla, por ese motivo nuestros proyectos paisajistas son precisamente esa integración de nosotros mismos en la naturaleza, y nunca al revés. No forzamos plantas a adaptarse a climas adversos para ellas ni utilizamos complejos sistemas de riego o mantenimiento, sino que al adaptarnos a la propia naturaleza del lugar, sacamos el máximo partido estético a cada entorno y con unos mínimos cuidados, la naturaleza hace el resto.